A veces, cuando converso con vecinos, escucho frases como:
“Ah, ¿Vecinos en Alerta es como Ojos en Alerta?”
Y aunque entiendo la confusión —porque ambos nombres suenan parecidos—, la verdad es que no son lo mismo. De hecho, representan dos maneras muy distintas de pensar y hacer seguridad comunitaria.
Esta confusión es común y hasta lógica, ya que los términos se usan a veces de manera intercambiable, pero es fundamental aprender a diferenciarlos si queremos comprender cómo se gestiona la seguridad y la convivencia en nuestras comunidades.
Y sobre todo: si queremos elegir qué tipo de comunidad queremos ser.
“Ojos en Alerta”: una estructura que baja desde el Estado.
“Ojos en Alerta” es un programa impulsado por algunas municipalidades en colaboración con fuerzas de seguridad. Se basa en capacitar a vecinos para que reporten hechos sospechosos a través de WhatsApp, conectando con un centro de monitoreo oficial.
El problema es que este tipo de programas dependen fuertemente del compromiso político de turno, del presupuesto municipal y de la voluntad del sistema de seguridad local. Cuando cambian las gestiones, muchas veces los programas se desactivan o pierden fuerza.
Además, todo está centralizado: el vecino informa, pero no decide.
“Vecinos en Alerta”: una red hecha por nosotros, para nosotros.
Vecinos en Alerta nació sin presupuesto, sin favores políticos y sin estructuras estatales. Nació del cansancio, de la necesidad urgente de cuidarnos entre nosotros, y de la voluntad de construir una red solidaria y real.
No esperamos que nos miren desde un centro de monitoreo. Nos miramos entre nosotros.
No delegamos el cuidado de nuestras familias a un escritorio. Lo asumimos entre todos.
Y no dependemos del color político de turno. Somos independientes, activos y comprometidos.
Esta red se construye desde el celular, desde el grupo de WhatsApp, desde la app y desde nuestra red social Conexia, desde el vecino que te avisa que algo raro pasa en la esquina o que hay un animal perdido, una persona vulnerable o una situación que necesita atención inmediata.
¿Cuál es la verdadera diferencia?
“Ojos en Alerta” promueve una ciudadanía pasiva que reporta hacia arriba.
“Vecinos en Alerta” promueve una ciudadanía activa que se cuida a sí misma y actúa en red.
En lo personal, creo que necesitamos menos espectadores y más protagonistas.
No alcanza con mirar… hay que actuar.
Y actuar no significa linchamiento ni paranoia: significa organización, solidaridad, empatía y decisión colectiva.
No es lo mismo ver, que estar alerta.
En definitiva, no se trata solo de nombres o aplicaciones. Se trata de una visión de comunidad.
Una cree que el problema se resuelve desde arriba, con cámaras y operativos.
La otra sabe que la verdadera seguridad se construye desde abajo, con vecinos comprometidos, conectados y activos.
Por eso, “Vecinos en Alerta” no es solo una app: es una forma de entendernos.
Una forma de hacer frente a la inseguridad sin esperar salvadores, sino siendo nosotros mismos el cambio que necesitamos.
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